Este domingo comienza el Iom Kipur, la celebración del Día del Perdón para la comunidad judía. Es un día que invita a cada uno, cualquiera sea su credo, a un momento de reflexión sobre el hecho de la reparación, el agradecimiento, el reconocimiento.
Te compartimos los mensajes de los rabinos Gabriel Pristzker y Boruj Hagman a toda la comunidad de Nordelta sobre lo que esta fiesta representa para todos.
Reparar lo que podamos reparar
El próximo domingo al anochecer comenzará Iom Kipur, el Día del Perdón para el Pueblo Judío. Esta pausa sagrada de 25 horas nos invita a pensar en algo profundamente humano: ¿Qué hacemos con aquello que todavía nos duele?
A veces llega una disculpa. A veces, no. Y aun así podemos preguntarnos cuánto lugar queremos seguir dándole a esa herida en nuestras vidas.
La tradición judía enseña que, cuando el daño es entre personas, Iom Kipur no puede reemplazar el gesto de aquel que tiene que acercarse a reparar. Y quizás ahí haya una distinción importante: quien fue herido puede decidir qué hacer con su herida, quien dañó sigue teniendo el compromiso de la reparación.
Perdonar no siempre significa olvidar, justificar ni volver atrás. A veces significa simplemente decidir que, eso que nos pasó, no siga teniendo la última palabra.
Desde Judaica Norte queremos desearles entonces que este Iom Kipur sea una oportunidad para reparar lo que podamos y vivir un poco más en paz con nuestra propia historia.
Rabino Gabriel Pristzker
Judaica Norte
Perdonar y ser perdonados
Iom Kipur suele ser asociado con un día de pedir, de pedir perdón, de pedir salud, de pedir por nuestra familia y por un buen año. Pero quizás Iom Kipur nos propone algo todavía más profundo: dejar por un momento de preguntarnos “¿qué quiero yo?” y comenzar a preguntarnos “¿qué quiere el Creador de mí?”. Es un día para detenernos, hacer un poco de silencio y volver a conectar con aquello que muchas veces, en medio de la vida cotidiana, dejamos en segundo plano.
Tener tan presente a Dios durante Rosh Hashaná y Iom Kipur no es porque Él necesite que nosotros pensemos en Él. Somos nosotros quienes necesitamos hacerlo. La Torá nos enseña que un hijo debe honrar a sus padres. ¿Acaso un padre necesita que su hijo lo honre? No. Es el hijo quien necesita reconocer a sus padres, sentir su presencia y recordar de dónde viene. Algo parecido sucede con nuestra relación con el Creador: recordar que nuestra vida, nuestra familia, nuestras oportunidades y tantas de las cosas que tenemos no dependen únicamente de nosotros, sino también de una bendición mucho más grande, nos ayuda a vivir con otra perspectiva, con más gratitud y también con más paz.
Que este Iom Kipur nos encuentre con el corazón abierto, que podamos perdonar y ser perdonados, agradecer por lo que tenemos y pensar qué podemos hacer para que nuestro mundo, nuestra familia y nuestra comunidad sean un poco mejores. Que todos tengamos una Jatimá Tová, y que seamos bendecidos con un año de salud, paz, alegría, prosperidad y abundancia, tanto material como espiritual.
Rabino Boruj Hagman
Director — JCC Jabad Nordelta
