“Soy la primera mujer que hace picking en el sector de refrigerados de esta sede de Axionlog. Me encargo de la organización de los pedidos. Por día preparo alrededor de 60 cajas y las acomodo en pallets”, explica Oriana Muñoz (24), quien realizó una capacitación en el Programa de RSC de AVN, que le abrió camino en el empleo y el estudio.
La joven cursó en la Fundación María de Guadalupe entre octubre y diciembre de 2025. Se capacitó, y ahora trabaja en Axionlog Garín, haciendo picking, el proceso de recogida, selección y recolección de los productos necesarios de almacén para armar pedidos para clientes como Mc Donalds, KFC, Mostaza, entre otros. “Cada día nos manejamos con una planificación donde nos asignan los pedidos y vamos armando cajas que colocamos en pallets”, agrega Oriana.
Esta iniciativa de capacitaciones a jóvenes de barrios aledaños a la Ciudad, forma parte de Programa de Responsabilidad Social de la Comunidad que desarrolla AVN con el financiamiento de los vecinos nordelteños. Es un plan de trabajo compartido con Fundación Nordelta, María de Guadalupe, Forge, Empujar, Cáritas Zona Norte, Compromiso y Discar.
Trabajo y estudio
“Llego al trabajo a las 6 de la mañana y lo primero que hago es ver todo lo que tengo que hacer en el turno y organizarme. Es algo que aprendí en el curso de la Fundación María de Guadalupe: ordenarme primero para después accionar -explica Muñoz sobre su manera de encarar la jornada laboral-. Después empiezo a armar los pallets, del más grande al más chico. Cada uno tiene un código y cuando están listos los dejamos en el sector donde los retiran los transportes”.
Oriana trabaja entre las 6 y las 14 horas en la empresa. Eso se combina con sus estudios. Luego, de 18 a 22, cursa la Tecnicatura en Logística en el Instituto Superior de Formación Técnica N° 199 de Pacheco. “En el curso me motivé con trabajar, y en el trabajo me dieron ganas de estudiar. Ahora estoy con la tecnicatura. El día de mañana quiero hacer la Licenciatura en la UTN, me entusiasma la idea”, describe entusiasmada la joven.
Estas actividades se combinan con la vida familiar. Oriana tiene un hijo pequeño y está orgullosa de poder contar con la ayuda de su familia en el horario del trabajo. Su relato está cargado de agradecimiento y emoción por sus padres y hermanos.
Capacitarse y tener metas
“Antes de la capacitación me costaba expresarme como lo hago ahora. Me ponía muy nerviosa y no podía hablar. Practicamos mucho hasta que pude hablar sin timidez”, sintetiza Oriana.
La capacitación de la Fundación María de Guadalupe incluyó distintas actividades pedagógicas que agregan valor a la hora de buscar trabajo. Entre ellas, invita a los jóvenes a que hablar, intercambien opiniones y exploren el desarrollo de habilidades blandas. Se trata de preguntarse por el deseo de qué se quiere trabajar, ordenar prioridades, armar un CV sintético y atractivo, conocer las herramientas de LinkedIn, y hacer prácticas de entrevistas con seleccionadores de empresas reales.
“También nos hicieron pensar en generar objetivos personales. Yo pensé el mío: trabajar y empezar a estudiar mientras tanto. Lo hice. Si no hubiese hecho el curso quizás no lo hacía. Fue una gran ayuda lo que pasó en esos tres meses de capacitación”, concluye Muñoz.
