El pádel es un deporte que siempre está de moda. Fue furor en los años 90, cuando el país se llenó de canchas de pádel. A comienzos de los 2000, muchas de esas locaciones tuvieron que reconvertirse porque el deporte parecía haber pasado de moda. Sin embargo, casi 30 años después, este deporte vuelve a motivar a la nueva generación.
Nordelta tiene 27 canchas de pádel habilitadas para su uso entre los vecinos. Hay 19 dentro de barrios, y 8 disponibles en la Sede Colegios del Club Nordelta. Además, se están construyendo otras 3 canchas más en los barrios Castaños y Los Alisos.
27 canchas en uso y 3 en construcción
Desde el aire, en una mirada cenital, la Ciudad presenta rectángulos azules singulares, con la traza típica en su césped sintético. Es un azul profundo, distinto al de las piscinas. También en una recorrida a pie, se observan sus terminaciones sofisticadas, el vidriado particular que las protege, y las luces LED que las iluminan. Son las canchas de pádel que definen con carácter su presencia valiosa para los vecinos nordelteños.
Las 27 canchas se distribuyen entre los barrios El Yacht, Los Castores, Golf, Virazón, Yoo, Carpinchos, La Alameda, Barrancas del Lago, Las Glorietas, La Isla, Los Sauces y Los Lagos. A ese número, se suman algunas canchas más en casas particulares.
A esta cuenta, hay que añadir las ocho canchas que tiene el World Padel Center Nordelta en la sede Colegios del Club Nordelta. En ese caso, se trata de canchas techadas construidas en cristal templado, lo que permite preservar el juego de las condiciones climáticas y, además, generar más competitividad. Como en este deporte muchos tiros son altos, el viento puede desviarlos. En un espacio protegido, el juego resulta más cómodo.
Por su parte, el barrio Castaños está construyendo su segunda cancha de pádel, y Los Alisos tiene avanzada la obra en sus dos canchas propias.
Deporte y socialización
La práctica de pádel, así como la de otros deportes, permite que más vecinos de la Ciudad puedan disfrutar de una disciplina que favorece la sociabilización y la diversión, además de contribuir a un mejor estado de la salud.
En lo concreto, jugar al pádel da la posibilidad de tener una movilidad intermitente, con estimulación de gran parte del cuerpo, principalmente el tren superior e inferior. Realizar una práctica cotidiana de este deporte ayuda a tonificar los músculos, contribuye con la flexibilidad de las articulaciones, y mejora la visión periférica y la capacidad de reflejos.
