NOVEDADES / MEDIO AMBIENTE

La mitad de los nordelteños ya separa residuos en origen

El 50 por ciento de los vecinos de Nordelta separa los residuos en sus domicilios. En Virazón lo hace el 80% de sus habitantes, y en Castaños, el 65%.

La separación de los residuos en origen resulta clave para el reciclado de todos aquellos elementos que pueden ser reconvertidos. De acuerdo con el relevamiento mensual que realiza la Gerencia de Medio Ambiente de AVN, se recicla el 30 % de los residuos totales generados en la Ciudad. Alrededor del 50 % de los vecinos separan los residuos en sus domicilios. Dentro de dicho porcentaje, se destaca Virazón, con el 80% de sus habitantes que realizan la tarea. En segundo lugar se ubica Castaños, que cuenta con el 65% de vecinos que hacen la separación.

La Cooperativa Creando Conciencia lleva adelante la tarea de recolección y procesamiento de los desechos reciclables. Los lunes, miércoles y viernes pasa a retirar las bolsas verdes de Nordelta y se llevan al centro de clasificación. Su contenido es colocado sobre una cinta transportadora, donde un equipo de personas separa a mano y coloca en distintos bolsones los envases plásticos, botellas de vidrio, papel y cartón, telgopor, envases tetra brik y latas. Luego, estos residuos son compactados, y en algunos casos utilizados para la elaboración de productos que comercializa la propia Cooperativa (sillones, bancos, reposeras, huerteras, composteras, entre otros). Es decir, que parte de los desechos se transforma y cobra vida a través de objetos amigables con el ambiente.

Además del notable beneficio ambiental que genera la separación de residuos (ya que se evita que sean enterrados en el predio de la CEAMSE), existe un aspecto económico y social derivado de dicha tarea. Y tiene que ver con la generación de más de 40 puestos de trabajo de Creando Conciencia, con un efecto multiplicador producto de la producción y comercialización de los objetos a base de material reciclado.

Si bien las cifras alcanzadas en torno a la separación de residuos son buenas, existe todavía un margen importante de crecimiento.  Esto será posible si cada día más vecinos adoptan la costumbre y se suman a este círculo virtuoso. Por ello es recomendable que en cada casa haya dos tachos de basura, uno con bolsa negra y el otro verde. En la primera, tienen que ir los desechos húmedos, restos de comida y materiales no reciclables. Y en la bolsa verde, los residuos reciclables limpios y secos tales como papel, cartón, envases de vidrio, envases de plástico, telgopor, metales -latas de gaseosa o alimentos en conserva- y envases tetra brik, entre otros.

El reciclaje no solo es sinónimo de un ambiente más sano, sino también de inclusión económica y social.