Ana Robert (42) es vecina del barrio Los Lagos y forma parte del running team del Club Nordelta desde 2020. “Siempre corrí sola. Un día Diego Fredes me invitó a sumarme al grupo y lo hice. Participo dos veces por semana y, a veces, también los fines de semana”, asegura.
Esta semana el equipo de running del Club entrena para 10K Swiss Medical Club Nordelta, que se corre este domingo 4 de octubre. Ana forma parte de esos entrenamientos con un récord: corrió todas las carreras 10K organizadas por Club Nordelta y, dentro de la categoría socios, siempre quedó en el podio. El año pasado, ganó la categoría.
“Correr es una actividad que hago por disfrute absoluto. Es mi cable a tierra, mi conexión conmigo misma. Siempre siento que la respiración me acompaña, y puedo ir percibiendo el entorno. Soy de las que corren con el viento en la cara y sin auriculares, escuchando los pajaritos, viendo el verde, conectándome con el presente. Es mi momento, no suelo hablar, pero no es de mala onda, es porque me conecto conmigo misma, es mi momento”, describe Ana.
Un hábito saludable
Robert es vecina de la zona. “Me crié en Tigre siempre rodeada del entorno natural y el deporte. Recuerdo que una vez fui de chica a la colonia de verano del Club Canottieri Italiani, y a partir de ahí empecé a competir en natación. En mi adolescencia representé al país en el marco de la competencia de los Juegos de la Juventud de la comunidad italiana. Fueron mis primeros viajes en avión. Conocí las ciudades Bari (Puglia) y Cagliari (Cerdeña). Después de eso, hacía remo, tenis, natación, y no paré”, describe la vecina.
En el presente, Ana combina su profesión de agente inmobiliaria con su rol de mamá de Benicio y Emilia, y su práctica deportiva, actividad que también inculcó a sus hijos. “En casa el deporte no es negociable. Es nuestro hábito saludable. Los chicos hacen distintas actividades en el Club Nordelta, desde tenis a natación, y también utilizan el gimnasio. Lo más lindo que tiene nuestro club es la sensación de familia. Todas las personas que trabajan ahí te saludan y tratan bien, te sentís en casa. Además, se crea una comunidad de vecinos que es muy positiva”, describe Robert.
Entrenamiento en equipo
En el Running Team del Club tienen una planificación acorde al desafío que representa cada evento. “Para la 10K generalmente hacemos la práctica en la Troncal, en la vuelta del anillo de Nordelta. En algunos casos agregamos Bahía Grande. Y si corremos con una extensión mayor o con escalada, también entrenamos en el puente de la Ruta 27, subiendo y bajando con velocidad”, explica Ana.
Correr es un acto que genera felicidad para Ana. También lo percibe en sus compañeros de equipo. La actividad genera un hábito que habilita una conexión personal y grupal muy especial, donde participar en una carrera es mucho más que una competencia, es pertenecer a una comunidad y, de manera individual, conectar con el cuerpo y el espíritu.
